Dulce es una mamá embarazada, está escribiendo en su blog lo que piensa y siente. A lo mejor te identificas con ella.

Hay muchas dudas que me saltan a la cabeza cuando me hablan del día del parto. ¿Dolerá? Siempre, desde pequeña, me imaginaba que el parto era un día de mucho dolor. Un dolor que era más fuerte que el de cabeza, que un golpe en la canilla, que un batazo en el estomago. Y tal vez por eso, lo veía más bien como un día de terror, sangriento. Obviamente, mi percepción al respecto fue cambiando cuando comencé a entender la importancia de la vida. La importancia de ser mujer y de tener ese don tan milagroso de crear vida. Ya no veo al parto como algo tenebroso, lo veo como uno de los días más importantes de mi vida y del que nunca olvidaré. Estoy segura que mi vida se dividirá en dos, antes y después del alumbramiento.

Otra de las preguntas que me hago para ese día es ¿cuál será la posición que adoptaré para pujar? Muchos se preguntarán, ¡qué pregunta tan rebuscada! ¡Qué ganas de complicarse la vida! Pero cuando eres mujer y lees sobre este asunto te das cuenta que es importantísimo que nosotras nos sintamos cómodas, nos sintamos protagonistas, que respeten nuestro cuerpo y el cuerpo de nuestro hijo. Repudiar cualquier acto que trastorne el momento y que se quiera imponer. Nadie tiene por qué decidir la posición en que te sientes cómoda para pujar.

También me pregunto si mi bebé será recibido por mí o bien saldrá directo a las manos de un pediatra para ser revisado. La primera opción, o más bien escena, me da mucha ilusión. Recibirlo decirle que soy su mami, que lo adoro y que lo voy a cuidar mucho, pero sé también, y este es el escenario que escojo, que es importante que sea revisado y custodiado por un pediatra neonato quien lo revisará y nos dirá que el bebé está bien y compensado. Luego, sé que tendré muchos momentos para abrazarlo y decirle todo lo que se me ocurra.

Sé que mi parto será grandioso. Será lindo. Daré lo mejor de mí para que mi bebé se sienta a gusto en su nuevo hogar. Todos los procesos tradicionales los acataré sin ningún temor. Sé que hay nuevos métodos y escuelas que hacen que el parto sea más natural, pero por ahora me siento segura con mi médico y segura con las decisiones que estoy tomando. Así que lo que te aconsejo es no agobiarte con los consejos que te dan todas las personas que creen que su experiencia es el parámetro de la realidad. Cada quien vive momentos diferentes. Así que esta nueva situación la viviré con placer y sin miedos y haciéndole caso a mi médico.