Bebés prematuros: cómo cuidar a su bebé

¿Los bebés prematuros necesitan cuidado especial? Sí. Los bebés que nacen prematuramente (antes de término) pueden necesitar cuidado especial durante sus primeros dos años.

El crecimiento y desarrollo de su bebé

Es importante llevar a su bebé al consultorio de su médico al poco tiempo de que le den salida del hospital. Su médico revisará el aumento de peso del bebé y se informará cómo le está yendo al bebé en su casa.

Hable con su médico acerca de cómo alimentar a su bebé. Su médico puede recomendarle vitaminas, hierro y una leche de fórmula especial si el bebé está siendo alimentado con tetero. Con frecuencia se les da vitaminas a los bebés prematuros para ayudarlos a crecer y mantenerse saludables. Su bebé también puede requerir hierro adicional. Después de más o menos cuatro meses de tomar gotas de hierro, su bebé tendrá aproximadamente la misma cantidad de hierro que un bebé que nació a término. Su médico puede querer que su bebé tome gotas de hierro durante un año o más.

Durante los dos primeros años su bebé puede no crecer con la misma velocidad que un bebé que nació a término. Los bebés prematuros por lo general son más pequeños durante este tiempo. A veces crecen en fases aceleradas. Usualmente alcanzan a los bebés nacidos a término después de un tiempo. Para llevar un registro del crecimiento de su bebé, su médico puede usar tablas especiales de crecimiento para bebés prematuros. Su médico también querrá saber cosas tales como qué tan activo es su bebé, cuándo se sienta y cuándo gatea por primera vez. Estas son cosas que los médicos quieren saber acerca de todos los bebés.

El horario de alimentación de su bebé

Al comienzo, la mayoría de los bebés prematuros necesitan ser alimentados entre ocho y diez veces al día. No espere más de cuatro horas entre cada comida; pues si lo hace, su bebé puede deshidratarse, es decir le pueden faltar los líquidos. Entre seis y ocho pañales mojados al día le demuestran que su bebé está recibiendo suficiente leche de pecho o suficiente leche de fórmula. Los bebés prematuros con frecuencia regurgitan (devuelven la leche) después de comer. Si su bebé regurgita demasiado, posiblemente él o ella no va a aumentar de peso lo suficiente. Asegúrese de hablar con su médico si usted piensa que su bebé está regurgitando demasiado.

Poniendo a su bebé a comer alimentos sólidos

La mayoría de los médicos aconsejan darle a un bebé prematuro comida sólida entre cuatro y seis meses después de la fecha original en la cual el bebé debió nacer, no después de la fecha en que el bebé nació. Los bebés prematuros pueden atorarse si se les da comida sólida antes de eso. Ellos tienen que desarrollar su capacidad para tragar. Si su bebé tiene problemas médicos puede resultarle útil una dieta especial.

Cómo duerme su bebé

A pesar de que los bebés prematuros duermen más horas al día que los bebés que nacieron a término, ellos duermen por períodos de tiempo más cortos. Se despiertan con mayor frecuencia y la despiertan a usted también más seguido.

Todos los bebes, incluso los bebés prematuros, deben acostarse sobre la espalda (boca arriba) y no sobre sus estómagos (boca abajo). Use un colchón firme y no use almohada. Dormir sobre el estómago y en colchones blandos puede aumentar el riesgo que su bebé tiene del Síndrome de Muerte Súbita del Infante (SIDS por sus iniciales en inglés).

La visión y audición de su bebé

La bizquera es más común en los bebés prematuros que en los bebés que nacen a término. El termino médico para la bizquera es estrabismo. Con frecuencia, este problema desaparece a medida que el bebé crece. Es posible que su médico quiera que usted lleve a su bebé a un especialista de ojos para ver si el bebé tiene este problema.

Algunos bebés prematuros tienen una enfermedad ocular llamada retinopatía de la premadurez (ROP por sus iniciales en inglés). La retinopatía de la premadurez usualmente sólo ocurre en bebés que nacen demasiado prematuros: a las 32 semanas de embarazo o antes. Si hay probabilidad de que su niño tenga retinopatía de la premadurez su médico le aconsejará que lo lleve a chequeos regulares con un especialista de los ojos. La retinopatía de la premadurez puede tratarse para ayudar a prevenir la pérdida de la visión.

Los bebés prematuros también tienen mayor probabilidad de tener problemas de audición que los bebés que nacen a término. Si usted nota que su bebé parece no oírla u oírlo dígale a su médico para que le hagan un chequeo de problemas de audición al bebé. Usted puede chequear la audición de su bebé haciendo ruidos detrás o a un lado del bebé. Si su bebé no vuelve la cabeza, o si no salta cuando hay un ruido fuerte, debe informarle al médico.

Las inmunizaciones de su bebé

A los bebés prematuros se les dan inmunizaciones (vacunas) a las mismas edades que a los bebés que han nacido a término. Una vacuna para la gripe puede ayudarle a su bebé cuando éste alcanza seis meses de edad. Los bebés prematuros pueden enfermarse más con la gripe que los bebés que nacen a término. Hable con su médico acerca de vacunas para la gripe para su familia. Esto puede ayudar a proteger a su bebé para no contraer gripe de alguien en la familia.

Viajando en un automóvil con su bebé

Cuando viaje con su bebé en un automóvil use un asiento de automóvil para infantes (u otra clase de transportador para infantes si su médico se lo recomienda). Asegúrese que la cabeza y el cuerpo de su bebé no se desplomen por encima cuando él bebé esté en el asiento para automóvil. Usted puede usar toallas enrolladas o pañales para que sirvan de apoyo al bebé en el asiento para automóvil.

El lugar más seguro para todos los bebés es ir en el asiento trasero. Resulta sumamente importante no colocar a su bebé en el asiento delantero si su automóvil tiene una bolsa de aire en el lado del pasajero. Cuando esté manejando el automóvil con su bebé dele vistazos a través de su espejo retrovisor. O puede hacer que un amigo o miembro de familia se monte en la parte de atrás con su bebé. Si está usando un monitor de apnea para su bebé, éste debe usarse inclusive mientras su bebé monta en el automóvil. Usted no debe dejar a su bebé sólo en el automóvil ni siquiera por un par de minutos.

La salud de su bebé

El cuidado de su bebé al nacer

Puntos claves

  • Los profesionales médicos de su bebé lo chequean inmediatamente después de nacer para asegurarse de que esté sano y se esté adaptando a la vida fuera de la matriz.
  • Le chequean la tonicidad muscular, la frecuencia cardíaca, el color de la piel, los reflejos y la respiración. La mayoría de los bebés son sanos y no necesitan atención médica especial.
  • Sostener a su bebé piel a piel ayuda a mantenerle la temperatura corporal y les permite establecer lazos afectivos. Usted también puede empezar a amamantar.
  • A su bebé le dan inyecciones y gotas para los ojos para ayudar a protegerlo de condiciones de salud que pueden perjudicar a los recién nacidos.
  • A su bebé le hacen pruebas de detección para recién nacidos para chequear condiciones graves pero poco comunes que el bebé puede tener al nacer.

¿Qué tipo de atención médica le dan a su bebé en cuanto nace?

En los primeros minutos después de que nace su bebé, los profesionales médicos lo examinan para asegurarse de que está sano y estable. Los profesionales:

Le ayudan a su bebé a respirar. Su profesional médico despeja la mucosidad de la nariz y la boca de su bebé para que respire por primera vez. Es posible que le frote la espalda para ayudarlo a que respire más profundamente. El llanto al nacer es normal y le ayuda a su bebé a eliminar el exceso de líquidos que posiblemente aún tenga en los pulmones, la nariz o la boca. Sin embargo, no todos los bebés lloran después de nacer. Su bebé tal vez respire suavemente las primeras veces. Algunos bebés, como los bebés prematuros (nacidos antes de las 37 semanas de embarazo) y los bebés nacidos por cesárea pueden tener problemas para respirar después del parto y necesitar ayuda extra de sus profesionales médicos. La cesárea es una operación en la que su bebé nace mediante un corte que el médico le hace a usted en el abdomen y en el útero.

Pinzan y cortan el cordón umbilical. El cordón umbilical conectó a su bebé con la placenta en la matriz. Transportó alimentos y oxígeno de la placenta a su bebé. Ahora que su bebé nació, ya no necesita el cordón umbilical. El profesional de su bebé o su compañero de parto puede pinzar y cortar el cordón. La mayoría de los profesionales esperan al menos de 30 a 60 segundos después del nacimiento para dejar que la sangre de la placenta fluya hacia su bebé antes de pinzar el cordón. Eso se conoce con el nombre de pinzamiento demorado del cordón umbilical.

Mantienen la temperatura corporal de su bebé. Después de nacer, a su bebé le puede dar frío fácilmente. Al nacer, el bebé está mojado por el líquido amniótico de la matriz. Un profesional lo seca para ayudar a que no sienta frío. Su bebé puede estar cubierto de unto sebáceo. Es una sustancia blanca, con textura similar al queso e impermeable que protege la piel de su bebé en la matriz. Dejar el unto sebáceo en la piel del bebé puede ayudar a mantenerle la temperatura corporal y evitar problemas como pérdida de peso e ictericia. La ictericia es cuando los ojos y la piel del bebé tienen aspecto amarillento. La causa es cuando el hígado no está totalmente desarrollado o no funciona bien. Es posible que no lo bañen a su bebé durante varias horas para ayudar a proteger el unto sebáceo en la piel.

Toman el puntaje Apgar de su bebé. El profesional de su bebé usa el puntaje Apgar para chequear su condición y ver cómo se está adaptando a la vida fuera de la matriz. La prueba Apgar se hace al minuto 1 y a los 5 minutos de haber nacido.

Apgar significa:

  • A – Actividad. El profesional de su bebé le chequea la tonicidad muscular.
  • P – Pulso. El profesional de su bebé le controla la frecuencia cardíaca. Una frecuencia cardíaca fuerte tiene más de 100 latidos por minuto.
  • G – Gesto; irritabilidad refleja. El profesional de su bebé coloca una jeringa de bulbo o aspirador nasal en la nariz de su bebé y chequea si responde, tal como poner cara de estar molesto, estornudar o toser.
  • A – Apariencia. El profesional de su bebé examina el color de la piel del niño. La piel puede verse pálida o azulada hasta que le aumenta la temperatura corporal y se vuelve rosada.
  • R – Respiración. El profesional de su bebé chequea la respiración del niño y escucha si tiene un llanto fuerte.

El profesional asigna a cada categoría un puntaje de 0, 1 o 2. Luego suma los números para calcular el puntaje Apgar final. La mayoría de los bebés tienen un puntaje Apgar de más de 7, que significa que están en buenas condiciones de salud.

Los bebés con puntajes Apgar bajos pueden necesitar más atención o cuidados médicos especiales en la unidad de cuidados intensivos neonatales (NICU). Se trata de la sala en un hospital donde los recién nacidos reciben atención médica. Los bebés con puntajes Apgar bajos pueden necesitar oxígeno o medicamentos para fortalecerles el latido cardíaco si tienen problemas de corazón o pulmones. Los bebés prematuros a veces tienen un puntaje Apgar bajo porque tal vez no estén totalmente desarrollados. Algunos bebés tienen un puntaje Apgar bajo si fue un parto difícil.

¿Cuándo puede tener en brazos por primera vez a su bebé?

En cuanto los profesionales se aseguren de que su bebé está sano, podrá sostenerlo. Sostener a su bebé piel a piel (también llamado método canguro) le mantiene la temperatura corporal y le ayuda a prepararse para amamantar. También es un momento especial para establecer un lazo afectivo con su bebé.

Si tuvo un parto vaginal, su profesional coloca a su bebé piel a piel sobre el pecho o abdomen descubierto de usted y los cubre a ambos con una manta. Si tuvo una cesárea y estaba despierta durante la operación, es posible que pueda sostener a su bebé piel a piel de inmediato. Después de la cesárea, algunos bebés tienen que pasar tiempo en la sala para recién nacidos. Es posible que su bebé pase algunas horas en una incubadora. La incubadora es una cama o cuna de plástico transparente que mantiene el calor corporal de su bebé. Si usted tuvo anestesia general para la cesárea, no se despertará hasta unas horas después de la operación. Cuando se despierte y si se siente bien, podrá sostener y amamantar a su bebé. La anestesia es un medicamento que ayuda a reducir o que impide el dolor.

La mayoría de las mujeres pueden comenzar a amamantar dentro de una hora de haber dado a luz. La enfermera o consultora en lactancia podrá ayudarle a comenzar. La consultora en lactancia es la persona con capacitación especial para ayudar a las mujeres que amamantan.

Mientras su bebé está piel a piel sobre su pecho, los profesionales:

  • Miden a su bebé y le toman la temperatura. El profesional de su bebé le mide el peso, la altura y el tamaño de la cabeza para verificar que esté dentro del rango saludable para su edad. También le toman la temperatura.
  • Le dan a su bebé una inyección de Vitamina K. Durante los primeros días después del parto, los recién nacidos no pueden elaborar su propia vitamina K, que es necesaria para coagular la sangre. La inyección de vitamina K protege a su bebé contra un problema de sangrado grave y poco común llamado enfermedad hemorrágica del recién nacido.
  • Tratan los ojos de su bebé con gotas oftálmicas. A su bebé le ponen gotas (colirio) o ungüento antibiótico. Estos protegen los ojos del bebé de las infecciones que se puede contagiar durante el parto vaginal. Su bebé no necesita las gotas de inmediato, así que puede pedir que se las den más tarde.
  • Le ponen a su bebé brazaletes médicos y le toman impresiones del pie. Por lo general, le colocan dos brazaletes de identidad al bebé (uno para el tobillo y el otro para la muñeca). A usted también le colocan un brazalete igual al de su bebé. Las impresiones del pie de su bebé son parte de su primer historial médico.

¿Por qué les dan a los bebés la vacuna contra el virus de la hepatitis B después de nacer?

La vacuna contra la hepatitis B protege a su bebé contra el virus de la hepatitis B (también llamado HBV), que puede causar problemas de hígado. A la mayoría de los bebés les dan esta vacuna dentro de las 24 horas de haber nacido.

¿Por qué les hacen a los bebés las pruebas de detección para recién nacidos?

Antes de que su bebé se marche del hospital, le deben hacer unas pruebas especiales llamadas pruebas de detección para recién nacidos. Estas pruebas detectan condiciones presentes en el bebé al nacer que son graves pero poco comunes. Incluyen un análisis de sangre, una prueba de audición y una prueba del corazón.

Su bebé puede nacer con un problema de salud, pero tal vez no muestre ninguna señal al principio. Si se encuentra temprano el problema de salud con la prueba de detección, con frecuencia puede tratarse. De esa forma será posible evitar problemas de salud más graves para su bebé.

A su bebé le hacen las pruebas de detección para recién nacidos cuando tiene 1 o 2 días de edad. Algunos estados exigen volver a realizar las pruebas de detección para recién nacidos unas 2 semanas más tarde.

Los 11 mejores consejos para el cuidado del recién nacido: el pelo, las uñas, el baño, las cremas y más

Llegar a casa con el recién nacido genera muchas dudas a los padres. En el hospital no había mucho que hacer porque el bebé dormía casi a todas horas, y como mucho se le hacía un lavado rápido por aquello de que aún no se le ha caído el cordón, así que al estar solos con el bebé aparecen las primeras preguntas.

Las más habituales son las relacionadas con los cuidados: cuándo se les corta las uñas, si hay que cortarles el pelo, cuándo ponerles crema hidratante, cada cuánto bañarles, cómo hacerlo, etc. Con la intención de agrupar todos los consejos sobre eso en una sola entrada hoy te ofrecemos los mejores consejos para los cuidados del recién nacido.

1. La cura del cordón umbilical

El cordón umbilical, al dejar de recibir aporte sanguíneo se momifica y acaba cayendo pasados unos días. El cómo curarlo depende un poco del hospital en que el bebé nazca, pues hay quien recomienda utilizar alcohol de 70ºC, hay quien dice que solo agua y jabón y hay quien dice que no hace falta hacer nada.

Todas las soluciones son correctas, pues en una revisión de estudios realizada por la OMS en 2004, en que se incluyeron 22 estudios con 8.959 bebés, vieron que era indiferente cómo se curara el ombligo al comparar el uso de antiséptico con el cuidado del cordón en seco. Así que en el fondo da igual cómo curarlo (siempre que no se utilice povidona yodada). En caso de que huela mal o supure, es necesario llevarlo al pediatra.

2. La ropa en los primeros días

¿Abrigarlo? ¿No abrigarlo? Durante los primeros días es interesante tener al bebé relativamente abrigado, pues viene del útero materno donde estaba a una temperatura alta en comparación con el exterior. No pasarse, pero no ponerlo exactamente como vamos nosotros, o si va igual, tener claro que estamos en un ambiente donde no puede pasar frío. Una vez pasan los primeros días, se suele decir que hay que vestirles con una prenda más que nosotros.

Es una manera de explicar que tendrían que ir igual que los adultos, pero con una capita fina más, pues ellos no regulan la temperatura como nosotros y, además, no tienen la cantidad de grasa que nosotros sí tenemos y que en cierto modo nos protege (y no hablo de sobrepeso ni nada por el estilo, sino de que ellos tienen una piel muy finita y nosotros, aun delgados, no tanto).

Lo ideal en este sentido es tocarles la zona del cuello y la espalda. Así sabremos si están confortables o si tienen frío o calor.

3. El baño

Durante mucho tiempo los bebés se bañaban cada día tanto por higiene como por aquello de que se quede relajado antes de ir a dormir. La realidad es que no todos se relajan (muchos se lo pasan pipa y salen de la bañera más despiertos de lo que entraron) y bañarlos todos los días puede ser demasiado. Y es que el baño reseca la piel, elimina las bacterias naturales que tenemos y muchos bebés sufren después las consecuencias, en forma de eccemas e infecciones cutáneas. Entonces lo recomendable es bañar al bebé cada dos o tres días, y en los días que no lo bañas hacer algún cambio de pañal con agua y jabón.

¿Que cómo bañar al bebé? Con el agua a temperatura adecuada (unos 36 grados), en un lugar donde no haga frío y con todo preparado para después. Ahora viene el verano y no hay mucho problema, pero en época de frío es interesante secar bien al bebé, sobre todo en los pliegues, y luego secarlo y vestirlo rápido.

4. La crema después del baño

De igual modo que el baño se suele hacer cada día, o se hacía cada día, lo de poner crema después del baño parece también algo que deba hacerse sí o sí. La realidad es que los primeros días sí es interesante, porque en muchos casos los bebés se “pelan”, pero pasados los primeros días un bebé no suele necesitar ni cremas ni aceites ni prevención de pañalitis. Según la AAP (Asociación Americana de Pediatría) “un bebé no necesita que le pongan habitualmente cremas, aceites ni talcos”.

Esto no quiere decir que sea malo, sino sólo una cuestión práctica y económica. Si la piel del bebé está bien no hace falta poner nada. Si está un poco seca por algunas zonas, pues se le pone crema de bebé (crema mejor que aceite, que hidrata menos) en esas zonas, o si se quiere en todo el cuerpo hasta que no queden zonas secas.

Como consejo, si se aprovecha el momento de poner la crema para hacerle un poco de masaje al bebé, yo sí lo haría todos los días, pero no por la crema, sino por el masaje. Es un momento de cariño hacia él y esos momentos son muy importantes para ambos.

5. El cuidado de las uñas

En las uñas no hay que hacer nada especial más allá de cortarlas cuando haga falta. Muchos padres creen que no se pueden cortar hasta que los bebés tienen un mes, o una edad específica. Lo cierto es que no hay una edad mínima para cortar las uñas de un bebé. Es más bien una cuestión de lógica. Si el bebé tiene las uñas largas pues se cortan, tenga la edad que tenga.

Puede hacerse con una lima o puede hacerse con unas tijeras de punta redonda y es mejor hacerlo en algún momento que esté relativamente tranquilo. De todas maneras, tenemos que sujetar bien su mano, no sea que un movimiento nos lleve a cortar lo que no debemos.

6. Los ojos, las orejas y la nariz

Con los ojos, las orejas y la nariz no hay que hacer nada, pero en caso de que haga falta, vale la pena saber cómo hacerlo. Si hay lagañas, que al principio puede ser habitual porque los conductos lagrimales no siempre funcionan bien y no limpian el ojo como debieran, se limpian con un poco de suero y con una gasa que limpie de dentro hacia afuera y luego tirándola (solo una pasada por gasa).

Si vemos cera, solo limpiar la parte de cera que veamos, la del exterior, y mejor no usar copitos. Como ya dijimos hace unos meses, la mejor manera de limpiar las orejas es con el codo. Es decir, no meter nada dentro.

En el caso de la nariz, si notamos que tiene moquitos y no respira bien, dado que ellos no sacan los mocos voluntariamente, se recomienda utilizar suero fisiológico. El modo menos agresivo de hacerlo es echarlo poco a poco, gota a gota, por los orificios nasales, de manera que el moco se vaya diluyendo y salga más fácilmente por la nariz o bien se lo trague.

7. Cómo limpiar la zona del pañal

Como ya les he comentado antes, lo ideal es hacer al menos un cambio al día con agua y jabón. Si pueden ser más, pues más, que siempre limpia mejor que las toallitas. La dirección que usemos para limpiar es importante, porque según cómo lo hagamos llevaremos los restos hacia el lugar donde quitamos la mano. Es importante, entonces, hacerlo desde los genitales hasta el ano. De arriba a abajo, para que las heces no vayan hacia los genitales, sino todo lo contrario.

8. Cuando la colita se irrita

Si después de limpiarlo no está irritado no hace falta poner nada. Si se irrita, les ponemos pasta al agua en los cambios de pañal hasta que la zona perianal esté otra vez rosadita y sanita. Una manera de hacer crema de bebés casera es utilizando una mezcla de maicena y aceite de oliva, que también funciona.

9. El lavado de la ropa del bebé

La piel de los bebés es bastante delicada y suele responder fácilmente a cualquier “agresión”. Seguro que has notado que si lo coges desnudos quedan marcados nuestros dedos durante un rato. Para evitar posibles reacciones, es recomendable lavar la ropa del bebé por separado, asegurarnos de que se aclara bien y de ser posible no utilizar suavizante, pues provoca muchas reacciones alérgicas en la piel (granitos, enrojecimiento, etc.). Conviene hacer lo mismo con sus sábanas y mantitas y con las nuestras si el niño acaba en nuestra cama o duerme alguna siesta en ella.

10. ¿Qué hacer con la costra láctea?

La costra láctea es la costra que les sale a los lactantes. Por eso se le llama así (nada que ver con que tome leche materna). Es un problema estético, una dermatitis seborreica que no produce ningún síntoma y que, como tal, solo se retira si se quiere (a menos que haya signos de infección). En caso de querer retirarla, lo que se suele recomendar es utilizar aceite de oliva, de almendras o de bebé, aplicándolo en la cabeza durante un rato. Ese masaje con aceite reblandece las costras y así, media hora después, saltan al bañarle y pasarle una esponja por la cabeza. Se hace despacio, con cariño, y sin esperar que caiga todo en un día (caen unas pocas cada vez que se hace).

11. Cortar o no cortar el pelo

El corte del pelo del bebé se hace también por una cuestión de estética. En los primeros meses suele caerse gran parte del pelo de bebé y muchos se quedan prácticamente calvos. Luego, hacia los seis meses, empieza a salir el pelo definitivo. Cortarlo no hará que el pelo salga más fuerte, así que solo se hace si los padres consideran que el bebé estará mejor con el pelo corto. Para ello deben utilizarse tijeras con la punta redonda (la cuchilla está totalmente desaconsejada y el cortapelo puede hacerle daño) y tener al bebé tranquilo para no hacerle daño.

Papá y bebé, bebé y papá.

LA RELACIÓN DEL PADRE CON SU BEBÉ, PUEDE INICIARSE MUCHO ANTES DEL NACIMIENTO. AUNQUE ACOMPAÑES LOS CAMBIOS DE TU PAREJA, NUNCA VAS A SENTIR EXACTAMENTE LO QUE ELLA SIENTE, PERO PODRÁS ACERCARTE Y CONECTARTE DE DIFERENTES MANERAS.

DURANTE EL EMBARAZO

A partir del segundo trimestre será más fácil ya que los movimientos serán más notorios para el papá. El padre debe comunicarse todo lo posible con el bebé. Acariciando la panza de tu pareja, escuchando los latidos del pequeño, jugando con sus pataditas y hablándole. Ya en la última etapa de la gestación podrán reconocerse inclusive, partes del cuerpito. A tu bebé le encanta oír tu voz y sentir tu presencia, lo verás al nacer cuando te busque con solo escucharte. El momento del nacimiento será de gran expectativa para ti papá, y realmente cuando lo puedas ver, sentir, tocar, mirar, hablarle se transformará en alguien más real.

EL ROL DEL PADRE EN LAS DIFERENTES ETAPAS

El rol del padre es importante, desde el comienzo como sostén y protector del vínculo madre- hijo. El bebé recién nacido necesita inicialmente mucho a su madre, y ella a él, conformándose un vínculo de apego entre ambos, el cual es sumamente importante para su salud física y mental. El padre cumple una función fundamental en poder sostener, cuidar y facilitar para que se constituya un apego seguro entre ambos.

El rol del hombre ha variado mucho en cuanto al compromiso y su participación en la crianza del hijo. Cuando eran papás los que hoy son abuelos se limitaban a mirar o entretener a sus bebés por un instante, siempre y cuando el niño no estuviera fastidioso. Pero ni bien empezaban los pucheros el niño llegaba a brazos de su madre. Por supuesto que había excepciones. Hoy, a las madres les gusta contar con su pareja y delegar en ella el cuidado del bebé. Muchos padres se sienten orgullosos de asumir responsabilidades. Es importante poder darle al papá lugar desde el primer día.

AMPLIANDO EL MUNDO DEL BEBÉ

Los padres de hoy bañan, cambian pañales, dan mamaderas, cantan, se involucran mucho más en las tareas cotidianas. La ayuda no tiene porque confundir roles, es muy necesaria. Hay papás que, por el contrario, no saben cómo acercarse a su hijo, cómo levantarlo o cómo tocarlo. Las madres pueden ayudar, estimulando y reforzando lo bueno sin marcar las faltas o lo que no hacen cómo ellas pretenden que se haga. Es necesario permitirte ir construyendo la relación con tu hijo de la manera que puedas, brindándote libertad y espacio para poder ensayar distintas maneras de estar con él, tomándote tu tiempo para ir encontrando tu particular manera de ejercer la paternidad. Diversas investigaciones remarcan como un aspecto beneficioso para el desarrollo del niño que el papá esté presente de este modo, ofreciéndole al bebé experiencias distintas a las que le ofrece su madre. Los padres tienen una manera diferente de sostener al bebé, su tono de voz suele ser más grave, los juegos son más físicos, con mayor movimiento corporal, y todo esto va conformando y ampliando el mundo del bebé. Darle al niño la oportunidad de crecer con dos personas diferentes que lo cuiden y le den su amor será la inversión al futuro ya que la relación de él y sus padres es una excelente base para su posterior desarrollo

DOLOR DE ESPALDA DURANTE EL EMBARAZO

Si padeces de dolor de espalda, no te preocupes. Alrededor de un 75 por ciento de mujeres embarazadas sufren de dolor de espalda. Es común que el dolor se presente en los últimos meses de embarazo o que se intensifique a medida que progresa el embarazo.

El dolor podría incluso continuar después de que nazca el bebé, pero no te preocupes, que es muy probable que desaparezca en unos meses.

¿Qué me produce el dolor de espalda?

Es muy probable que tu dolor de espalda se deba al útero en crecimiento y a los cambios hormonales que estás experimentando.

El útero en expansión desplaza el centro de gravedad y estira y debilita los músculos abdominales, lo que hace que tu postura cambie y tu espalda se vea sometida a una presión adicional. El peso extra que estás llevando significa más trabajo para tus músculos y mayor estrés para tus articulaciones y esto explica por qué puede ser que sientas que el dolor de espalda empeora al final del día. Además, el útero también puede ejercer presión sobre un nervio.

Por otra parte, los cambios hormonales del embarazo distienden las articulaciones y los ligamentos que conectan los huesos pélvicos a la columna vertebral. Esto puede hacer que te sientas menos estable y tengas dolor al caminar, estar de pie o sentada por periodos de tiempo prolongados, al darte vuelta en la cama, al levantarte de un sillón bajo, salir de la tina (bañera), agacharte, o levantar objetos.

¿Qué clase de dolores son comunes en la parte baja de la espalda durante el embarazo?

Existen tres clases de dolor de espalda relacionado con el embarazo:

  • Dolor de cintura o un poco más arriba (dolor lumbar) cuando te paras, te sientas o cuando te acuestas. También se puede irradiar a las piernas.
    • Permanecer sentada o de pie durante periodos de tiempo prolongados y levantar objetos hacen por lo general que el dolor empeore, y éste tiende a ser más intenso al final del día
  • El dolor en la parte posterior de la pelvis y en la parte profunda de los glúteos.
    • Se siente más abajo que el dolor lumbar. Se puede sentir muy adentro de las nalgas, en una o ambas, o en la parte trasera de los muslos. Es posible que se desencadene a raíz de ciertas actividades tales como caminar, subir escaleras, entrar o salir de la tina, sentarse o levantarse de un sillón bajo, darse vuelta en la cama, girar el cuerpo y levantar cosas.
    • Las posiciones en que flexionas las caderas — como cuando te sientas en una silla o te inclinas hacia adelante mientras trabajas sentada en el escritorio — pueden empeorar el dolor pélvico posterior. Las mujeres con dolor pélvico posterior están también más predispuestas a tener dolor en el hueso púbico.

Algunas mujeres tienen síntomas de ambos tipos de dolor.

¿Qué puedo hacer para evitar el dolor de espalda?

Para proteger tu espalda de malas posturas, esfuerzo innecesario y daños que causen dolor, te sugerimos lo siguiente:

    • Evitar el reposo salvo que sea necesario por motivos médicos.
    • Postura. Presta atención a tu postura. Trata de mantener las caderas hacia adelante y la espalda recta. No camines arqueando la espalda ni sacando la panza.
      • Aprieta tus nalgas, hecha tus hombros para atrás y hacia abajo y párate derecha. Fíjate en cómo te paras, cómo te sientas y cómo te mueves.
    • Pararse. Evita en lo posible pasar mucho tiempo de pie, cambia de posición constantemente. Si tienes que estar parada durante un tiempo largo, descansa un pie sobre un banquito o caja (libro o lo que sea). Así aliviarás la tensión en la espalda.
    • Levantar objetos. Evita levantar objetos pesados o niños porque significa aun más esfuerzo para la espalda. Si tienes que levantar algo del piso, flexiona las rodillas, levanta poniendo la fuerza en tus piernas y no en tu espalda y mantén la espalda recta.
      • Divide el peso de los artículos que transportas. Una bolsa de compras en cada mano con la mitad del peso es mucho mejor que la presión dispareja que ejerce sobre la espalda una sola bolsa más pesada.
    • Calzado. Usa zapatos de tacón bajo con buen apoyo en el arco del pie. Evita usar zapatos de tacón alto porque ponen presión sobre los músculos de la cintura.
    • Agacharse y estirarse. Ten a mano las cosas que necesitas para que no debas agacharte ni estirarte para alcanzarlas. Recuerda que es más fácil perder el equilibrio cuando estás embarazada.
    • Sentarse. Siéntate en sillas que tengan buen apoyo para la espalda. Coloca una almohada pequeña detrás de la cintura para que tengas más apoyo cuando estés sentada. Si tienes que estar sentada por mucho tiempo, trata de levantarse cuando menos cada hora.
    • Dormir. El mejor apoyo para la espalda es un colchón firme más que uno blando. Si tu colchón es demasiado blando, coloca una tabla entre el colchón y la base. Duerme de costado en lugar de dormir boca arriba. Coloca una almohada entre las piernas cuando te acuestes de costado. La almohada te ayudará a mantener recta la columna vertebral y te dará más apoyo a la espalda.
      • A medida que avance el embarazo, usa otra almohada o un almohadón en forma de cuña para sostener el abdomen.

¿Qué siente el bebé dentro de su madre?

Te preocupas por tu bebé desde el mismo momento en que decides ser mamá. Por eso te encantaría saber qué siente cuando está dentro de ti.

TU VIENTRE ES UN LUGAR BASTANTE RUIDOSO.

OYE

Tu vientre es un lugar bastante ruidoso. La actividad de tu aparato digestivo y tu corazón son escuchados permanentemente por el bebé.También puede oír la voz de las personas que te rodean,los ruidos fuertes y la música.

VE

La claridad exterior. La luz tenue no le molesta pero si la luz fuerte.

Te preocupas por tu bebé desde el mismo momento en que decides ser mamá. Por eso te encantaría saber qué siente cuando está dentro de ti.

PERCIBE

Las caricias que le hacen a través del vientre materno; también las preocupaciones, miedos y ansiedades. La buena relación de los futuros padres hace que el bebé esté más predispuesto a la confianza y seguridad en sí mismo.

Te preocupas por tu bebé desde el mismo momento en que decides ser mamá. Por eso te encantaría saber qué siente cuando está dentro de ti.

¿Le tranquilizan mis caricias?

El tacto es el primer sentido que el feto pone en funcionamiento. Hacia la mitad del embarazo,  toda la piel y las mucosas reaccionan plenamente ante la estimulación táctil, pero ya desde el inicio de la gestación el futuro bebé tiende a alejarse de las paredes del útero, si casualmente las roza.

A partir del sexto o séptimo mes, si se toca la cara con las manos, acerca la cabeza hacia ellas, abre la boca y se chupa el dedo. También es capaz de diferenciar las texturas de las paredes de la bolsa amniótica, del cordón umbilical y de su propia piel. Ya le gusta que le mimes, pues reacciona cuando acaricias o presionas su tripa.

¿Se disgusta si estoy triste?

Las emociones de la madre provocan cambios hormonales que pueden afectar al feto, tanto física como emocionalmente. Está comprobado que cuando la embarazada sufre una angustia importante y continuada en el tiempo, se liberan en su organismo unas sustancias tóxicas llamadas catecolaminas que pueden provocar el adelanto del parto y propiciar que el niño nazca con bajo peso.

Ahora bien, el hecho de que ciertos estímulos pongan triste o alegre al futuro bebé durante su vida en el vientre materno es muy difícil de demostrar.

 

 

¿Cómo estimular la inteligencia del bebé?

Los padres son, en gran medida, responsables de la inteligencia del bebé. Los chicos inteligentes no caen del cielo… ni tampoco los niños emocionalmente equilibrados.

Hasta los tres años -como mínimo- el papel de los padres es fundamental y sólo se podría suplir con una guardería extraordinaria, con pocos chicos y personal altamente calificado. También los padres, como primeros maestros de sus hijos, deberían cumplir determinados requisitos. Si no es así, aunque resulte difícil decirlo, la guardería puede ser la mejor solución.

El primer requisito es el entusiasmo. No sirve para nada estimular a un chiquito mecánicamente, según las prescripciones de un libro, sin alegría y sin un compromiso personal. Por eso, algunos especialistas prefieren preparar primero a los padres, para que éstos transmitan después su saber a los hijos. Así trabaja, por ejemplo, la famosa escuela Suzuki, que enseña a niños de tres años a tocar el violín: primero aprenden las madres, ya que sólo el entusiasmo de éstas motiva a los pequeños a querer imitarlas.

Ya hemos destacado en muchas oportunidades la importancia de hablar con los chicos (incluso cuando aún no nos entienden), de hacer juegos con sus manos, leerles cuentos, enseñarles rimas…

Cantar y bailar con ellos -o jugar a la ronda- estimula a la vez varios de sus circuitos cerebrales (lenguaje, música, movimiento).

En cuanto a la motricidad, los pequeños suelen buscarse solos lo que necesitan, de tal forma que no estén todo el día encerrados en casa (y menos metidos en el corralito) y les ofrezcamos paseos, excursiones y buenas zonas de juego (sin advertirles constantemente “cuidado que te vas a caer”).

Y algo más, según la profesora Cristina Buchner autora de numerosas obras pedagógicas, ningún chico fracasará ni escolar ni socialmente, al comenzar la EGB (Escuela General Básica), si ya lleva consigo estos aprendizajes:

  • Sabe cantar y reproducir un ritmo batiendo palmas.
  • Imita correctamente alguna secuencia de un movimiento rítmico, como un baile.
  • Conoce de memoria ciertas rimas y poesías.
  • Determina con los ojos cerrados el significado y procedencia de distintos sonidos.
  • Habla claro y con buena pronunciación.
  • Sabe contar coherentemente una pequeña historia.
  • Pinta y dibuja con detalle y profusión de colores.
  • Se atiene a las reglas de los juegos en común (ya sean deportivos o de mesa).
  • En un ejercicio de relajación es capaz de aflojar los músculos y mantenerse quieto con los ojos cerrados.

No parece especialmente difícil que la amorosa y alegre dedicación de los padres durante los primeros años consiga que sus hijos desarrollen estas cualidades. ¡Inténtalo!

De todos modos también es importante que sepas que en el desarrollo del cerebro también juega un papel importante la genética. Aunque durante las fases sensibles se estimule al chiquito en un entorno óptimo, nunca aprenderá más de lo que sus genes le permitan. Sin que exista una predisposición genética, ningún estímulo será capaz de hacer surgir un genio. Pero tampoco ningún talento podrá desarrollarse si no se ve estimulado. No nos es posible influir sobre el material heredado, pero sí podemos hacer mucho por estimularlo. Lo mejor es ofrecerle a nuestro hijo la gama más amplia posible: él mismo elegirá aquello que le piden sus talentos innatos.

Gimnasia pre-parto

Desde hace casi cincuenta años se imparte en nuestro país el curso de sicoprofilaxis, mejor conocido como curso de preparación para el parto o parto sin temor.

Hoy en día, es indiscutible su eficacia tanto para parejas que esperan su primer hijo, como aquellas que no son primerizas o incluso que saben que su bebé nacerá por cesárea. Estos cursos no constituyen una fría educación; sino que actúan sobre los planos afectivos de la embarazada y su pareja.

La comprensión de este fenómeno biológico los lleva a una idea más elevada acerca de su participación en el mismo. Por lo tanto, el éxito del curso depende tanto de quienes lo imparten, como del grado de participación que logre la pareja. Esta sección pretende brindar información acerca de las distintas opciones que se encuentran en nuestro medio a la hora de elegir una opción, ya sea dentro del marco de las sociedades médicas como en el ámbito privado.

Y para comenzar, detallamos algunas pautas importantes a tener en cuenta en el momento de elegir uno:

• que ofrezca la posibilidad de comenzar la preparación en el mes de gestación que la pareja lo desee.

• que brinde la opción de clases individuales o en grupos no mayores de cuatro parejas y que las mismas tengan, en lo posible, un mismo nivel intelectual, paridad y época del embarazo.

• que disponga una amplia disponibilidad de horarios posibilitando de esta forma la asistencia del esposo.

• que valore la participación del núcleo familiar a algunas de las charlas (otros hijos, abuelos)

• que exista apoyo incondicional del equipo de profesionales a la pareja en todo momento que ésta lo necesite, logrando así un contacto permanente en y fuera de los horarios del curso.

Una correcta preparación de la pareja asegura un embarazo disfrutable, un trabajo de parto corto, un parto feliz y una experiencia inolvidable.

Incompatibilidad RH

La incompatibilidad Rh se produce cuando una mujer Rh negativa queda embarazada de un hombre Rh positivo.

Si el futuro bebé hereda el Rh de la madre no sucede nada, pero si hereda el del padre, se produce un problema de incompatibilidad con la sangre materna. La madre producirá anticuerpos antiRh positivos, que habitualmente no afectan al primer bebé. Pero en cada nuevo embarazo se producen más anticuerpos en la sangre de la madre, que pueden llevar a la muerte del feto por destrucción de sus glóbulos rojos.

Para comprenderlo mejor: una señora Rh negativa se embaraza de un hombre Rh positivo. El bebé es Rh positivo como su padre y su mamá durante el embarazo forma un “ejército” de antiRh positivo que intentará atacar al bebé, pero como es su primer embarazo, no puede dañarlo.

Si esa señora se embaraza de nuevo y su segundo bebé es también Rh positivo, su “ejército” crecerá más y ahora sí podrá dañar al bebe. Para evitarlo, en la actualidad existe una vacuna que se administra a la madre después del primer parto (evita que su “ejército” aumente). Con esta vacuna se evita cualquier tipo de problemas.

Por tal motivo, siendo una señora Rh negativa, debe informar si ha tenido embarazos anteriores o abortos, para evitar riesgos en sus próximas gestaciones.

Dermatitis del bebé: muy común hasta los dos años

La dermatitis es una inflamación de la piel. Es común que aparezca en bebés recién nacidos y hasta los dos años de edad. La más común es la dermatitis del pañal.

La más común (aproximadamente se da en un 71% de bebés) es la dermatitis del pañal en la zona de los glúteos. Las causas son: la humedad excesiva, la suciedad, el calor, la oclusión, la fricción y la capacidad irritante de las materias fecales y de la orina. Por estas causas pueden aparecer virus, bacterias y hongos. Los bebés pueden sufrir dolores y grandes molestias. Es importante estar atento a la dermatitis, ya que puede provocar una infección en la piel dañada. Recomendamos que visites a un especialista si se presenta. A su vez, que utilicen pañales descartables, que cambien frecuentemente al bebé, que laven la piel inflamada continuamente, que mantengan sin pañal al bebé algunas horas por día. No aconsejamos que utilicen polvos, talcos o cremas sin indicación médica.

Otro tipo de dermatitis es la seborreica, que afecta más que nada al cuero cabelludo y puede extenderse a diferentes zonas de la cara. En este caso, se manifiesta por la hiperactividad de las glándulas sebáceas. Deberán consultar con su médico tratante para que les recete un aceite de almendras, una crema esteroide o un shampoo para limpiar las costras. A su vez, deberán evitar que el niño se rasque. Mantengan la zona limpia pero no usen jabones.

También se puede manifestar la dermatitis atópica, que se da mediante la inflamación de la piel que causa picazón. Aparece en zonas con mayor sudoración. Deberán consultar con su médico tratante, que les recomendará una crema antiinflamatoria. Usar únicamente jabones neutros.

¿Cómo continuar la lactancia al reintegrarse al trabajo?

Son muchas las mamás que quieren seguir con la lactancia aún cuando se reintegran al trabajo y entonces surgen muchísimas dudas. En esta nota pretendemos dar respuesta a algunas de estas interrogantes.

En primer lugar, conviene no esperar a la fecha del regreso al trabajo para extraerse leche sino comenzar a hacerlo antes, e ir guardando en bolsitas esterilizadas (se venden junto al extractor de leche) dentro del congelador.

Mientras la mamá aún está en su casa, puede sacarse leche de mañana, momento en que generalmente al estar descansada tiene bastante cantidad. Se puede sacarse antes de darle pecho al bebé pero sin “vaciarse” completamente, o de lo contrario enseguida que él termine de mamar.

También se puede darle de mamar de un seno y sacarse del otro.

Al reintegrarse al trabajo, conviene llevar el extractor y sacarse a las horas que al bebé le correspondería comer. En cuánto a la cantidad de leche que debe tomar al bebé, es muy variable de un bebé a otro e incluso en las diferentes tomas, y por supuesto según su edad. Pensando en que regresarás a tu trabajo cuando el bebé tenga unos 3 meses o 3 y medio, el consejo es que trates de guardar en las bolsitas no menos de 120 ml. (Un poco más de medio tetero).

La primera vez que le ofrezcas verás si la toma toda hasta el final y sigue chupando, quiere decir que fue insuficiente y tomaría un poco más, por lo que la próxima vez puedes ofrecerle 140 o 160 ml. Por el contrario si deja un poco, quiere decir que esa cantidad está bien para ofrecerle.

Por supuesto también puede pasar que alguna vez deje un poco y otra vez quiera más, ya que tu bebé es una personita que como tú que unas veces puede tener más apetito que otras. También es probable que al comienzo le alcance con 120 o 140 ml y a las dos o tres semanas tengas que aumentar la cantidad, ya que a medida que va creciendo puede aumentar la medida hasta 200 0 220 ml (Un tetero grande completo).

En cuanto a descongelarlas, lo que no puedes hacer es descongelarla y luego volver a congelarla, por lo que si sacas dos bolsitas y te sobra un poco puedes guardarla en la heladera para la siguiente toma, pero no volver a ponerla en el congelador. En cuanto a juntarlas no habría problema, pero si crees que dos bolsitas va a ser mucho, te conviene ponerlas en dos mamaderas distintas y luego que termine se le ofrece la otra. De esta manera si sobra estarás guardando en la heladera leche de una vez y no “mezclada”.

¿Qué debo tener en cuenta si quiero quedar embarazada?

Cuando se decide tener  o agrandar la familia se deben tener en cuento algunos datos importantes.

A diferencia de las generaciones anteriores, desde la popularización de los métodos anticonceptivos, especialmente los orales y otros y al mayor alcance a la información, las mujeres y las parejas actuales pueden planificar el momento más conveniente para tener sus hijos.

Para empezar, lo ideal es elegir un ginecólogo si aún no lo tienes, que luego te acompañará en las distintas etapas, y te orientará para programar el embarazo.

Programar el embarazo es algo tan simple como realizarte los exámenes de rutina para ver si tu organismo está en óptimas condiciones, descartando, anemia, diabetes, infecciones vaginales y tomar las medidas necesarias para curarlas.

También te indicará un suplemento dietético de vitaminas y minerales y te indicara corregir algunos hábitos.

Ácido fólico

La ingesta de ácido fólico se recomienda realizarla unos tres meses antes del embarazo, por eso si ya estás pensando, apenas planifiques dejar las medidas anticonceptivas es bueno que empieces a ingerirlo. Hoy en día hay varias marcas de complejos vitamínicos especiales para el embarazo que ya lo contienen.

El ácido fólico se sabe que es muy importante para evitar malformaciones del tubo neutral del feto, que se forma en los primeros días del embarazo.

Se ha estudiado que con la aplicación de esta medida ha bajado en forma importante el nacimiento de bebés con espina bífida.

Si bien es cierto que las harinas y otros productos que consumimos habitualmente están enriquecidos con ácido fólico (que es una vitamina) durante esos meses es aconsejable tomarlo en comprimidos para estar seguros de que la dosis es suficiente.

Dejar de fumar

Si aún no has decidido o no has podido dejar de fumar, es importante que lo hagas ahora, es sabido que el cigarrillo es nocivo para la mamá y el embrazo.

Asimismo se sabe que los hijos de madres fumadoras son más propensos a las enfermedades respiratorias que los hijos de las que no fuman.

Una vida sana

Te recomendamos llevar una vida saludable, que incluye una dieta saludable, evitar el sedentarismo, en lo posible el stres, beber abundante líquido, descansar el tiempo necesario, realizar actividades recreativas.

Una dieta saludable

Incluye abundantes frutas y verduras, crudas y cocidas, carnes blancas y rojas (pescado, pollo, vacuna), lácteos, que pueden ser descremados y cereales.

Evitar las golosinas y bebidas dulces que aportan calorías vacías (o sea que no proveen de nutrientes importantes pero inciden en el aumento de peso).

Beber abundante líquido

Nuestro cuerpo está constituido por un porcentaje muy alto de líquido que hay que reponer permanentemente, lo ideal es que de acuerdo al clima y la temporada beber por lo menos dos litros de agua diariamente, y tres en climas muy cálidos.

Acostumbrarse a tomar agua, si es posible mineral sin gas, aunque también se puede complementar con té sin teína, sopas o caldos, etc. Con un organismo bien hidratado el organismo funciona muy bien, tanto en lo que respecta a los riñones, intestinos y se transmite en la belleza de la piel, el cabello, etc.

También es un hábito que será importante durante la lactancia.

El sedentarismo

Todos sabemos la importancia y los beneficios del ejercicio físico, para el sistema cardiovascular, para el mantenimiento de la agilidad, la masa muscular, el estado de ánimo.

Si no practicas ningún deporte, acostúmbrate a hacer caminatas regularmente, unas tres veces por semana, empezando por diez o quince minutos diarios e ir aumentando el tiempo hasta llegar a cuarenta minutos o una hora.

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