Son muchas las mamás que quieren seguir con la lactancia aún cuando se reintegran al trabajo y entonces surgen muchísimas dudas. En esta nota pretendemos dar respuesta a algunas de estas interrogantes.

En primer lugar, conviene no esperar a la fecha del regreso al trabajo para extraerse leche sino comenzar a hacerlo antes, e ir guardando en bolsitas esterilizadas (se venden junto al extractor de leche) dentro del refrigerador.

Mientras la mamá aún está en su casa, puede sacarse leche de mañana, momento en que generalmente al estar descansada tiene bastante cantidad. Se puede sacarse antes de darle pecho al bebé pero sin “vaciarse” completamente, o de lo contrario enseguida que él termine de mamar.

También se puede darle de mamar de un seno y sacarse del otro.

Al reintegrarse al trabajo, conviene llevar el extractor y sacarse a las horas que al bebé le correspondería comer. En cuánto a la cantidad de leche que debe tomar al bebé, es muy variable de un bebé a otro e incluso en las diferentes tomas, y por supuesto según su edad. Pensando en que regresarás a tu trabajo cuando el bebé tenga unos 2 meses o 2 y medio, el consejo es que trates de guardar en las bolsitas no menos de 120 ml. (Un poco más de medio tetero).

La primera vez que le ofrezcas verás si la toma toda hasta el final y sigue chupando, quiere decir que fue insuficiente y tomaría un poco más, por lo que la próxima vez puedes ofrecerle 140 o 160 ml. Por el contrario si deja un poco, quiere decir que esa cantidad está bien para ofrecerle.

Por supuesto también puede pasar que alguna vez deje un poco y otra vez quiera más, ya que tu bebé es una personita que como tú que unas veces puede tener más apetito que otras. También es probable que al comienzo le alcance con 120 o 140 ml y a las dos o tres semanas tengas que aumentar la cantidad, ya que a medida que va creciendo puede aumentar la medida hasta 200 0 220 ml (Un tetero grande completo).

En cuanto a descongelarlas, lo que no puedes hacer es descongelarla y luego volver a congelarla, por lo que si sacas dos bolsitas y te sobra un poco puedes guardarla en la nevera para la siguiente toma, pero no volver a ponerla en el refrigerador. En cuanto a juntarlas no habría problema, pero si crees que dos bolsitas va a ser mucho, te conviene ponerlas en dos teteros distintos y luego que termine se le ofrece la otra. De esta manera si sobra estarás guardando en la nevera leche de una vez y no “mezclada”.