El bebé con cinco meses: cuidados y consejos

16 Nov, 2017 5:00 pm

Tu bebé tiene 5 meses y comienzas a respirar un poco porque, generalmente, ya duerme las noches del tirón y por el día puede permanecer despierto durante dos horas seguidas.

A los cinco meses tu bebé pesa alrededor de 6,5 kg y mide unos 67 cm. En este momento puede que aparezca su primer diente, ya que en la mayoría de bebes la dentadura empieza a crecer entre los 4 y 7 meses. Es posible que ya pueda estar sentado por sí solo y no para de gorjear o balbucear, en señal de que su capacidad de habla está en constante progresión. Esto también ocurre con la memoria, algo que le permite conocer poco a poco la sucesión de elementos y anticipar lo que va a llegar. De este modo se forma una rutina que le proporciona seguridad. A continuación te contamos todo lo que necesitas saber sobre su cuidado en esta etapa de su vida.

La alimentación

Tanto la Organización Mundial de la Salud como la Asociación Española de Pediatría recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, así que en este momento ese tipo de alimentación sería la ideal. No obstante, dar pecho o no es una decisión totalmente personal y, en ocasiones, la madre no produce la leche suficiente o la lactancia es dolorosa. Por eso, también se puede optar la alimentación exclusiva del bebé a través de leche formulada. A no ser que su pediatra indique lo contrario, la dieta del bebe solo incluirá leche hasta los seis meses, momento en el cual se empezará a introducir otros alimentos.

El sueño

Normalmente duerme por las noches. Si no es el caso, ya sea por encontrarse con ansiedad o angustiado o porque no sepa dormirse solo en mitad de la noche, valora la posibilidad de consultarlo con el pediatra. En la mayoría de los casos son motivos psicológicos: es posible, por ejemplo, que acudas cada vez que llora, contribuyendo así a despertarlo, mientras que es capaz de volverse a dormir solo entre dos ciclos de sueño.

El despertar de los sentidos

Al bebe le gusta gatear por el suelo. Comienza a tender la mano hacia los objetos que desea coger. Una vez que los tiene, los mueve en todos los sentidos, lo que le sirve para aprender que un objeto permanece invariable, presentándose bajo múltiples apariencias.

Para contribuir a que diversifique sus percepciones puedes hacer que toque objetos que le produzcan sensaciones variadas. Por ejemplo, ponle la mano encima de un cristal diciendo “frío”, o sobre un radiador. Algunos libros sobre la estimulación invitan a esto. También puedes hacerle escuchar los sonidos que corresponden a los objetos de la casa, haciendo tintinear las llaves, por ejemplo.

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