Los bebés cuando nacen solo pueden expresarse y comunicarse con los adultos a través del llanto, de la alegría, de las sonrisas o de sus miradas.

Un niño no llora porque sí, lo hace por algo muy concreto que tendremos que averiguar. Es una llamada que nos hace y que debemos atender prontamente. Posiblemente antes de comunicarse con nosotros con llanto y gritos, intentó hacerlo con ruiditos, estirando sus brazos e incluso con risas. Cuando estas llamadas previas fallan, se pone a llorar para reclamar con máxima urgencia nuestra presencia. Intentaremos decirte porque llora un niño para que te resulte más fácil calmarlo.

Reclama comida

Mira el reloj, pero no te rijas por “tu reloj”, sino por el suyo, ya que hay niños que tienen hambre antes que otros. Evita la rigidez y si no se aparta mucho de su horario (media hora), respeta esos minutos de adelanto y dale de comer. Ahora si comió hace una hora, tal vez la causa del llanto sea otra. No debes darle de comer cada vez que llora, sin investigar antes otras causas.

Se hizo popo

Si es un recién nacido, conviene cambiarle los pañales antes de comer, evitando movilizarlo con su estómago lleno. Los pañales se cambian entre 6 a 8 veces por día, no siendo conveniente que el niño este sucio durante muchas horas. Ahora si ves que normalmente tu hijo hace popo enseguida después de comer, puedes esperar unos minutos y cambiarlo, tratando de no moverlo demasiado.

Tiene gases

Es importante recordar que en los tres primeros meses, este es el mal de muchos bebés pues su aparato digestivo se está adaptando a la alimentación. Otros son realmente glotones y tragan mucho aire. Incorporarlo para ayudarlo a expulsar el aire suele aliviarlos, o hacerle unos masajes que encontrarás en la nota alivio de los cólicos.

Está incómodo por la postura

Algunos bebés tienen muy claro sus gustos. Debes observarlo y aprender qué le gusta ya que al igual que los adultos, no pueden dormirse en cualquier posición.

Está incómodo por su ropa

Debemos revisar su ropa, pues puede haber algo en ella que lo esté molestando (una etiqueta, botones, bordados) A veces están demasiado abrigados o apretados. Las prendas deben ser en lo posible de algodón y no tenerlos muy arropados.

Tiene sueño

Es frecuente que los bebés tengan sueño y les cueste dormirse solos. Hay mamás que ven que sus bebés pequeños duermen poco durante el día y muchas veces están molestos. A veces debemos ayudar al bebé a conciliar el sueño, poniéndolo en el cochecito o la cunita y hamacándolo un poco o dándole palmaditas en la cola. Si usa chupete se le puede colocar. También se puede bajar un poco la persiana aunque sea de día, para que asocie la penumbra con la hora de la siesta. Se sorprenderán cuando a las dos horas de haber comido piensan que tiene hambre nuevamente, pero finalmente se duerme por dos horas y pasa 4 sin comer!

Quiere moverse un poquito

Si llora sin motivo aparente y siempre a la misma hora, lo sacaremos a pasear al aire libre, o jugaremos con él sobre la cama. Aunque sea pequeño, mover un sonajero o un móvil delante de él lo puede entretener un rato.

Se siente aburrido

A medida que va teniendo menos necesidad de dormir, el niño va explorando cada vez más el mundo exterior. Trata de poner cosas que el pueda golpear con sus pies o sus manos. Llévalo donde pueda ver al resto de la familia, y déjalo que participe, en la medida de sus posibilidades, en las actividades de los demás integrantes de la casa. Ponerlo en la baby silla mirándote cocinar o haciendo las tareas de la casa puede resultar una actividad entretenida para el bebé. Y si mientras cantas una canción, mucho mejor!

Tiene dolores ¿DONDE?

Si su llanto no cesa, si es desconsolado y grita, puede estar doliéndole algo.

Para averiguar donde,considera si:

Chupa dos o tres veces del pecho o mamadera y lo suelta llorando

Agita la cabeza de un lado a otro. En cualquiera de esos dos casos es probable que estemos frente a un dolor de oídos.

No moviliza el intestino diariamente. Esto puede producirle gases y cólicos muy molestos.Trata de hacerle masajes en su abdomen en forma circular en el sentido en que se mueven las agujas del reloj. También puedes, con el bebe boca arriba, flexionar sus piernitas sobre el abdomen.

¿Da gritos y lleva su mano a la boca? Probablemente le esté saliendo algún diente. De ser así, frotarle la encía con tu dedo o darle un llama dientes de los que se ponen en el refrigerador será una buena solución. Y por supuesto siempre que sospeches que tiene fiebre o algún dolor, consulta con su pediatra.

Si pusiste en práctica todas las recomendaciones y aún no conseguiste calmar su llanto, puede suceder que algo a su alrededor lo esté alterando. El niño por más pequeño que sea, es mucho más sensible de lo que imaginamos. Puede percibir nuestros estados de ánimo. El ejemplo más claro es cuando una mamá ha estado todo el día al cuidado del niño y este al final del día llora sin motivo aparente. Llega su padre, o un abuelo, lo toma en brazos y se calma.

¿Qué sucedió? Simplemente se rompió el círculo madre tensa-bebé tenso.

Un último consejo: utiliza la música como aliada: tranquila para hacerlo dormir, algo más alegre (no estridente) para cuando está despierto.